Declarado en razón de su singularidad y diversidad biológica y por la importancia de su bosque de laurisilva.
El hábitat rupícola -de abruptos y verticales paredones- encuentra en este espacio una óptima representación.
Tanto el barranco como la plataforma de Puntallana, los acantilados costeros y los roques de Aluce, son elementos singulares de destacado interés científico.
Majona constituye un paisaje representativo de abrupta orografía, donde la erosión ha labrado unidades de grandes barrancos y acantila dos de notable interés geomorfológico.
El conjunto de Valle Gran Rey representa un extraordinario paisaje armónico de tipo rural y gran belleza
En este espacio aflora una de las zonas más antiguas de la isla, el primitivo complejo basal sobre el cual se construyó todo el edificio subaéreo
La espectacularidad de este roque radica en su carácter de elemento singularizado del paisaje, que constituye una estructura geomorfológica representativa de interés científico.
Características generales: pitón prominente y diferenciado del paisaje, con destacado interés científico por sus poblaciones de madroños y plantas rupícolas.
La Fortaleza es un domo de valor científico y singularidad, con gran interés geológico por su origen y morfología
Los barrancos que configuran la cuenca del Cabrito constituyen un paisaje peculiar de gran tipismo
El aspecto más relevante de este área es su singularidad, tanto geomorfológica como paisajística.
Franja de terreno acantilada de gran valor paisajístico que constituye el referente escénico de las poblaciones de Taguluche y Alojera
Constituye un enclave de gran interés científico por albergar elementos naturales de singularidad, valor paisajístico y enorme significación para la isla.
Este sector de la isla se caracteriza por contener elementos de alta valoración estética y cultural.
Los acantilados de Alajeró constituyen una unidad geomorfológica representativa y bien conservada, así como un elemento singularizado del paisaje
En el Charco del Conde existe una muestra de hábitat halófílo costero, con una excelente población de tarajales
Constituye uno de los mejores humedales que perduran en la isla de La Gomera, al tiempo que uno de los últimos saladares naturales de Canarias