En el Charco del Conde existe una muestra de hábitat halófílo costero, con una excelente población de tarajales, lo que, junto a las esporádicas poblaciones de aves limícolas que lo visitan, le confiere cierto interés científico.
Declaración: este espacio fue declarado por la Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias, como paraje natural de interés nacional del Charco del Conde, y reclasificado a su actual categoría por la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias.
Otras protecciones: el sitio es por definición área de sensibilidad ecológica en toda su superficie, a efectos de lo indicado en la Ley 11/1990, de 13 de julio, de Prevención de Impacto Ecológico.