Igual que ocurrió con las islas de Tenerife y Gran Canaria, La Gomera ocupó un lugar protagónico en la historia culinaria universal. Se convirtió durante la "Era de los Descubrimientos" en punto de paso entre el Viejo y el Nuevo Continente. Por ella pasaron muchos de los productos sin los que hoy en dÃa no podrÃa entenderse el recetario occidental. Esas importaciones imprescindibles se mezclaron adquiriendo alma y sabidurÃa, la de los gomeros.
Y si algo destaca en los habitantes de la "Isla Mágica" es su amor y su respeto por la Naturaleza y por su entorno, un entorno en el que sobresalen, por un lado, una enorme zona central boscosa -Garajonay- habitada por especies vegetales que se remontan al terciario y, de otra parte, extensos palmerales habitando todos los parajes imaginables.
Unas 15.000 palmeras canarias hay en la actualidad en la Isla. De ellas se obtiene uno de los productos definitorios de la gastronomÃa insular: el guarapo. La dulce savia de la palmera que convenientemente procesada se convierte en la deliciosa miel de palma o en licro. La miel es un elemento imprescindible en la rica y variada reposterÃa gomera. Visitarla y no probar sus leches asadas, las tortas de cuajada o sus licores, como el gomerón, es como no haber estado aquÃ.
Igual de indispensables son sus quesos -curados, de color amarillento y elaborados con leche de cabra u ocasionalmente de cabra -oveja- y especialmente el picante y sabroso almogrote.
Los potajes no pueden faltar con tal riqueza vegetal -recalcar el de berros y el de ñame-, igual que los numerosos caldos que se eleboran en Canarias, o los pucheros con aromas que una u otra orilla del Atlántico y que son el mejor testigo de las diversas olas emigratorias a las que se han visto obligados sus habitantes.
En cuanto a las carnes: el pastoreo de cabras y ovejas era la principal actividad y fuente de alimento de los aborÃgenes, animales a los que sumaban numerosos cerdos domésticos para la alimentación. Esos mismos gustos se mantienen en la actualidad. Del cerdo se elaboran exiquisitas y dulces morcillas, o un sabroso y aromático "cochino en adobo", mientras que de la carne de cabra se prepara la tradicional barrada.
La originalidad culinaria insular se deja entrever también en algo tan canario como los mojos. A diferencia del resto de las Islas, aquà se utilizan los hervidos para acompañar tanto las carnes como los productos del mar, de lo que los túnicos están especialmente sabrosos con estas salsas.
[ExtraÃdo del libro: "El Sabor de las Islas. La Gomera", de José H. Chela]