Aunque no puede establecerse el origen de este lenguaje, que bien pudo heredarse de poblaciones del norte de África -de donde son oriundos los antiguos canarios- o bien surgir de forma espontánea en la Isla, lo cierto es que la causa de su supervivencia hay de buscarla en la extrema orografía del territorio insular y en las dificultades que encuentra los procedimientos de comunicación habituales.
Su mecanismo se reduce a la lengua y el paladar duro con la ayuda opcional de uno o dos dedos. Un mecanismo con unas posibilidades muy limitadas que sólo permite articular dos vocales y cuatro consonantes.
Hoy por hoy el silbo gomero es una de las manifestaciones culturales de mayor originalidad de Canarias a la que el Gobierno autónomo canario ha dado rango de asignatura optativa en los centros educativos de La Gomera.
El silbo es, en definitiva, un lenguaje sustituto del castellano hablado, como probablemente fue calco de la lengua prehispánica existente antes de la conquista.