Situada en la Degollada de Peraza, la Cueva de Guahedum o Guadejume,
como la conocen los pastores, del Conde o de Iballa, que también asÃ
aparece relacionada, se ubica dentro del bando aborigen de Hipalán.
Ocupa una zona donde se localizan numerosas cuevas de habitación y
enterramiento. Reutilizada por los pastores, la pared que la tapia fue
construida en los años cuarenta.
Se tiene la costumbre de engalanar
con hojas de palma su entrada, cada 25 de noviembre, para conmemorar
los hechos que aquà tuvieron lugar en 1488. Distorsionados por las
referencias de los Cronistas, que los relacionan a partir de su
particular visión cultural, y recreados por la tradición popular
(Coplas de Hupalupo), la realidad es mucho más compleja, que una simple
historia de amor y honores mancillados. Ya Bethencourt Alfonso supo
intuir, como se refleja en su Historia del pueblo guarache, su
auténtico significado, aunque será Juan Alvarez Delgado quien aporte
las referencias más claras.
Dentro de la organización social de los aborÃgenes gomeros, existÃa una institución que guarda total paralelismo con otra existente en el mundo bereber continental (Marruecos), relativa a los llamados «pactos o alianzas por colactación». De esta forma, Hernán Peraza estaba unido a través de un pacto con los bandos de Amulagua e Hipalán, y precisamente a este último pertenecÃa la joven Ibaila. Dicho pacto o alianza se realizaba mediante un ritual, consistente en beber leche en un gánigo. Al mantener relaciones Hernán Peraza, con una mujer de su propio bando, considerada según dicha alianza como su hermana, estaba faltando, no sólo al compromiso consuetudinario de la exogamia, deshonrando a los bandos que lo habÃan acogido como hermano de sangre, sino rompiendo además el pacto establecido.
Este hecho, a lo que se debe añadir el gobierno despótico que realizaba el señor sobre la isla, determinarÃan la conjura, en la que participó Hupalupa, anciano encargado de vigilar el cumplimiento del pacto.Se decidió que Hautacuperche matara al traidor Hernán Peraza, aprovechando su visita a la cueva donde se encontraba Ibalia, en Guahedum. Con su muerte, los gomeros alzados «decÃan en su lengua: - Ya el gánigo de Guahedum se quebró», en señal de que el pacto se habÃa roto.
Sublevada la isla, con los gomeros sitiando a la señora BeatrÃz de Bobadilla en la Torre de los Peraza o del Conde, fue llamado a la isla Pedro de Vera, cruel y nefasto personaje, que darÃa lugar a uno de los más sangrientos episodios de la Historia de Canarias