Cueva de Guahedum

Cueva de Guahedum
12/11/2019

Situada en la Degollada de Peraza, la Cueva de Guahedum o Guadejume, como la conocen los pastores, del Conde o de Iballa, que también así aparece relacionada, se ubica dentro del bando aborigen de Hipalán. Ocupa una zona donde se localizan numerosas cuevas de habitación y enterramiento. Reutilizada por los pastores, la pared que la tapia fue construida en los años cuarenta.

Rebelión de los Gomeros

Se tiene la costumbre de engalanar con hojas de palma su entrada, cada 25 de noviembre, para conmemorar los hechos que aquí tuvieron lugar en 1488. 

Antes de la llegada de los europeos a La Gomera, esta isla se encontraba dividida en cuatro bandos: Ipalan, Mulagua, Orone y Agana. El período en el que los gomeros comienzan a tener los primeros contactos con los europeos se caracteriza, en primer lugar, por las sucesivas rapiñas para la captura de esclavos, y luego por los pactos de esos europeos con alguno de los cuatro bandos en que se encontraba dividida la isla. De esos pactos el que más nos interesa es el pacto de colactación o hermanamiento bebiendo leche en el mismo gánigo o vasija que selló Hernán Peraza el Viejo con los bandos de Hipalán y Amulagua . 

De esta forma, Hernán Peraza estaba unido a través de un pacto con los bandos de Amulagua e Hipalán, y precisamente a este último pertenecía la joven Iballa. Al mantener relaciones Hernán Peraza, con una mujer de su propio bando, considerada según dicha alianza como su hermana, estaba faltando, no sólo al compromiso consuetudinario de la exogamia, deshonrando a los bandos que lo habían acogido como hermano de sangre, sino rompiendo además el pacto establecido.

Por ello, a lo que se debe añadir el gobierno despótico que realizaba el señor sobre la isla, un consejo de gomeros con autoridad, entre los que destaca Hupalupa, se reúne y decide prender a Hernán Peraza y romper la alianzad. Se decidió que Hautacuperche matara al traidor Hernán Peraza, aprovechando su visita a la cueva donde se encontraba Iballa, en Guahedum. 

Beatriz de Bobadilla y Ulloa, viuda de Peraza, consigue pedir ayuda al gobernador de Gran Canaria Pedro de Vera. Cuando éste llega consigue capturar a un gran número de gomeros a través de un engaño, prometiendo el perdón a todos los que asistiesen a un acto religioso por el difunto. Luego fueron ejecutados todos los varones de los bandos de Ipalán y Mulagua mayores de quince años, y sus mujeres e hijos vendidos como esclavos.