Vino de La Gomera

Vino de La Gomera
11/11/2019

El cultivo de la vid en La Gomera es de suma importancia ya que se remonta a la llegada de los europeos a la isla, cuando se trajeron las primeras cepas. Sin embargo, no es hasta mediados del siglo XVII, tras el derrumbe del cultivo de la caña de azúcar, cuando la vid alcanza su papel predominante en la economía insular, sobre todo, en el norte de la isla.

Actualmente, el cultivo del viñedo es el que ocupa una mayor superficie de cultivo en la isla, por lo que aporta un valor paisajístico característico debido a su sistema de cultivo en terrazas y laderas.  La vid se cultiva de forma rastrera sobre el suelo, si bien destacan en la zona de Hermigua los parrales de altura media, adaptándose a las irregularidades del terreno.

Denominación de origen

La Denominación de Origen La Gomera es reconocida oficialmente desde el 2003. La Denominación de Origen La Gomera se extiende por el territorio vitícola de la isla que posee una serie de condiciones que identifican y originan las características de sus vinos. La viticultura de La Gomera se distingue de otras por su sistema de cultivos en terraza y, sobre todo, por el uso de la variedad “forastera blanca”, una de las variedades blancas más importantes de Canarias en cuanto a calidad.

Zonas de cultivo

Podrás observar los bancales o terrazas en los numerosos barrancos que van dando forma al paisaje. La mayoría del viñedo  se encuentra en: 

Variedades de uva y tipos de vino

La Gomera es una isla tradicionalmente productora de vinos blancos jóvenes, pero en los últimos años ha proliferado el cultivo de uvas tintas, dando lugar a unos vinos jóvenes de excelentes cualidades y futuro. 

La forastera blanca constituye la variedad más representativa de la Isla y la mejor valorada enológicamente por su adaptación y potencial aromático. Con respecto al resto de blancas destacan las Listán Blanco, Marmajuelo y Malvasía. Son vinos de color amarillo paja con aromas intensos varietales, agradables en boca. Son en general vinos cálidos, con cuerpo y un bouquet muy peculiar.

Entre las tintas cabe citar Listán Negro, Negramoll, Castellana y Tintilla. Los tintos, de bonito color rubí, aromas afrutados, algo tánicos en boca, pero suaves y equilibrados.

En general, tanto tintos como blancos son vinos suaves, aromáticos y equilibrados en boca.